- Abren registros fotográficos de paisajes urbanos de Valparaíso y momentos de la vida cotidiana de inicios del siglo XX de la colección de T. Kuhlmann Steffens

Más de 480 archivos fotográficos originales de inicios del siglo XX, pertenecientes al Archivo Fotográfico de Teodoro Kuhlmann Steffens, son los que se presentaron a la comunidad en una iniciativa llevada a cabo por la Biblioteca Científica John Juger del Museo de Historia Natural de Valparaíso, en el contexto de la Semana Internacional de los Archivos.
Un mapeo de imágenes que no sólo da cuenta de instancias familiares, de la vida cotidiana y de la memoria ciudadana de los habitantes porteños, sino también, de una mirada estética de época. Teodoro Kuhlmann Steffens (1869–1957), quien era el dueño original de la colección se radicó en Valparaíso en 1892. Trabajó en la firma comercial Daube & Cía., vinculada al rubro farmacéutico y vivió en Cerro Alegre, donde tenía dispuesto un pequeño laboratorio fotográfico.
Entre 1900 y 1940, cultivó la fotografía como una afición personal, participando activamente en la Sociedad de Fotógrafos Aficionados de Valparaíso. Como autor ofrece una mirada íntima y documental sobre la vida urbana y rural, destacándose registros de la ciudad, el puerto, en zonas como Ocoa y el Valle del Aconcagua, así como también escenas cotidianas, sociales y familiares.
Incluso, esta colección ha sido objeto de diversos estudios, por ejemplo en el uso de mantas y ponchos en los inicios del siglo XX, o de escenas tan cotidianas como abarrotados trenes apostados en las vías, o jóvenes posando con sus mejores tenidas ante el lente. Todo esto, tomando la fotografía como una fuente de información que permite revisar prácticas sociales de otros periodos, prácticas, costumbres, contextos de quienes plasmaron a través de imágenes escenas de la vida cotidiana.
Vivian Cordero encargada de la biblioteca científica John Juger, explica que “el conjunto que tenemos en este archivo fotográfico es un lujo. El material que se encuentra es único. Se encuentra en muy buen estado de conservación. Y los participantes de la ciudadanía que participaron tuvieron la oportunidad de encontrarse con los originales, que no es algo muy común. Generalmente, se hacen reproducciones, pero en esta instancia y en el Día Internacional del Archivo quisimos dar esa oportunidad a quienes se inscribieron”.
El material compartido, explica la profesional, se encuentra normalmente resguardado “en depósito, con acceso restringido y disponible para la investigación, por lo que estas instancias de socialización del archivo, la memoria y el patrimonio documental y visual se vuelven súper necesarias, sobre todo en esta fecha en la que estábamos convocados, que es la celebración de la Semana Internacional de los Archivos, y que su lema justamente era archivos accesibles”.
Como apuesta del museo y línea de trabajo está dar conocer el trabajo que se realiza en cuanto a conservación de la colección y toda la gestión que involucra su puesta en valor, ya sea su sistematización, la digitalización, los proyectos de investigación, hasta finalizar con enseñarle a los participantes cómo acceder a Surdock Fotografías, que es la plataforma en donde esta colección, este material se encuentra alojado para que la gente pueda tener más información”.
En efecto, no sólo se trata solo de un archivo fotográfico con un “valor histórico, sino también con valor artístico. También por la composición de las fotografías, ya que no es común encontrarse con tantas placas en un conjunto con material original, revisamos distintos soportes, fotografía en soporte papel, en placas de vidrio, pequeñas y grandes, y también pudimos ver las placas autocromas, siendo esto uno de los primeros registros en Chile que se encuentra documentado por el sitio Memoria Chilena, que así lo señala, de fotografía en color de la época”.
Cinthya Suarez del Archivo Regional, explica que «en ese contexto además, hay una parrilla programática de varias actividades, como talleres de preservación digital para jóvenes de enseñanza media que estuvieron en contacto con dispositivos de almacenamiento desfasado, como cassettes, DVS, y además, pedimos a colegas que tienen fondos documentales, que los abran y los den a conocer a la comunidad interesada y la relevancia en cada una de sus temáticas. Convocamos a tres archivos, el del Hospital Carlos Van Buren, el de la Sociedad Unión y Protección Obrera de Playa Ancha que es sumamente importante porque tiene sus documentos fundacionales de 1887 y es la primera agrupación femenina mutualista a nivel país fundada por Micaela Cáceres, donde están los estatutos y documentos en sus orígenes, y además, este archivo fotográfico, donde se hizo una convocatoria amplia a través de redes sociales para que la comunidad la conozca. Tuvieron la posibilidad de observar manipular y ver desde cerca las piezas fotográficas que están en placas de vidrio y distintos formatos, para conocer la historia y la temática que el fotógrafo aborda en sus tomas, que reflejan la vida social y las costumbres de la primera mitad del siglo XX en Valparaíso. Es una experiencia importante desde el punto de vista histórico y archivístico y agradecemos la oportunidad de la biblioteca y esperamos que el próximo año más archivos se sumen a esta iniciativa».


