Sociedad Unión y Protección de Obreras de Valparaíso: 128 años de persistente lucha por preservar la historia de las pioneras del mutualismo obrero femenino

  • Mujeres trabajadoras de Playa Ancha dan vida, 128 años después, a una de las asociaciones mutualistas más antiguas de Valparaíso y quizás del país, manteniendo los valores e ideales de Micaela Cáceres, la obrera porteña que levantó el clamor de las trabajadoras hace más de un siglo. Hoy se empeñan en no olvidar su pasado, rescatarlo y proyectarlo hacia el futuro.

Golpea el viento en toda temporada en Playa Ancha, sus habitantes se sienten orgullosos de esta “república independiente” como la llaman, negocios de barrio, vida universitaria, mucho ajetreo cotidiano de vecinos y vecinas. En medio de sus calles más tradicionales, se levanta con dignidad la antigua casona que alberga a la Sociedad Unión y Protección de Obreras de Valparaíso. No siempre ha estado aquí en calle Vigía, ostenta el haber cumplido nada menos que 128 años de vida activa, mujeres de todas las edades e intereses, han formado parte de este círculo que también cuenta con otro gran legado histórico: ser las herederas de la rebeldía y valentía de Micaela Cáceres, aquella joven costurera porteña que se rebeló al orden vigente terminando el siglo 19, organizando fuerzas de defensa mutualista de mujeres obreras, dando cuenta de las precarias condiciones en que laboraban y vivían, siempre con niños a cuestas, siempre en silencio, soportando extenuantes jornadas e injustos salarios, muriendo anónimamente y terminando en fosas comunes.

Esa rebeldía y el deseo de ayudar a otras mujeres, fue suficiente para formar la Sociedad Unión y Protección de Obreras de Valparaíso, fundada un 30 de octubre de 1897.

Juanita Arias es su actual y diligente presidenta, no deja de moverse por la organización, fomentando actividades de todo tipo para lograr la cohesión y la participación, hay un área que la apasiona profundamente: el cuidado y preservación de la historia de esta centenaria organización. Hurgando, encontraron un sinnúmero de actas, cuadernos y registros que dan cuenta de la historia de la Sociedad, leyendo las actas de la época conocieron su origen, explica: “Venimos de otra sociedad mutualista, en la actas se habla de un conflicto y la separación del grupo, y después de esta separación, se forma esta rama. Nace en virtud de proteger a las mujeres, de cuidarse entre ellas. Como contexto, el mutualismo nace con Micaela Cáceres, en medio de  la Guerra del Pacífico. En Valparaíso, la mayor cantidad de habitantes vivía en conventillos, había mucha pobreza. El puerto era muy comercial, pero se combinaba con la pobreza y demasiada diferencia de clases sociales. En tiempos de la guerra, los varones tomaron las armas, y se vistieron de soldados para ir a pelear. Entonces, Valparaíso quedó devastado, mucha pobreza, hambruna, necesidades, pero  también se junta con la industrialización en el mundo. En ese tiempo fue un cambio muy radical,  se necesitaba mano de obra. Y al necesitarse mano de obra, se crearon muchas fábricas. Y estas fábricas tomaron mano obrera de mujer, por ejemplo, fabricantes de ropa interior de mujer, ropa fina que se mandaba al extranjero. En una de esas fábricas, trabajaba Micaela, que se dio cuenta que las compañeras de trabajo y ella misma cuando se enfermaban, el Estado les negaba una protección social en salud. Y cuando alguien moría, no tenían dónde enterrarla, e iban a fosas comunes. Entonces, la dignidad de una persona trabajadora era muy penosa. Así que salió por todas las fábricas de Valparaíso a buscar trabajadoras para que se unieran a este movimiento de mujeres que estaba luchando por sus propios derechos”.

500 socias

Pero la historia no le hizo fácil las cosas a Micaela y sus compañeras de lucha: “Fue un gran estallido este movimiento social que se estaba generando, la Iglesia llamó a los hombres a que pararan este movimiento, porque prácticamente ellos lo encontraron de locas. Pero ellas siguieron adelante, la mutual femenina siguió adelante. Yo digo, que para el 8M, las primeras que debieran ir adelante son las mutualistas, que ya en ese tiempo, en el 1800, generaron los primeros movimientos de protesta,  fueron bastante avanzadas para la época. Y valientes. Y dentro de esas necesidades que ellas comenzaron a cubrir, fue la de salud, de forma independiente fueron generando sus propios recursos para levantar bóvedas en los cementerios, para que las compañeras tuvieran una sepultura digna, porque las trabajadoras iban a una fosa común. Imagínate qué hermoso pensamiento, la palabra mutualista nace de la mutua ayuda, que sigue vigente en sus  valores. Actualmente, tenemos 20 socias. Pero alcanzamos a tener 500,  donde el Estado nunca ha sido el que nos ayude.”

El mutualismo como respuesta 128 años después

Juanita explica su rol actual: “En este momento, creo que somos una de las pocas sociedades mutualistas que quedan vigentes en Valparaíso y posiblemente, en el país.  Este año ha sido para nosotras de un gran despliegue, más bien de despegue, porque hasta el año pasado, éramos una institución que no conocía la gente, que existíamos en el barrio y que estábamos vigentes. Entonces, comenzó un movimiento a través de los Amigos de los Cementerios, ellos son nuestros ayudadores, ellos se preocupan de la mantención del patrimonio funerario del Cementerio 1 y  2. Y así logramos conectarnos, nosotros tenemos dos bóvedas en el Cementerio, estamos en el casco histórico del recorrido oficial de las rutas patrimoniales, a través de las bóvedas de las Sociedades Mutualistas que existían desde esos siglos y que ahora podemos ver y apreciar. También nos contactamos con otros investigadores como la profesora Angela Herrera, ya que contamos con libros históricos y ahí fue el despegue, nos ayudaron a limpiar y clasificar,  fueron levantando hojas y encontrando muchos documentos que estaban escondidos. Incluso todavía estamos encontrando documentos de cuando se inició la asociación, a través del libro más antiguo que es de 1897, con la asamblea cuando se constituyó y nos narran, hoja por hoja, cómo ellas empezaron a reunirse, así fuimos reconstruyendo la historia”

Tradiciones, luchas, anhelos

“Nosotros por tradición, nos reunimos todos los lunes, por tradición de hace 128 años. Si ves los libros, te vas al año y ves la fecha, son todos lunes, yo hasta hace un tiempo no conocía la historia de esta institución, la vine a entender cuando se hizo un Congreso Nacional de Zonas Típicas Patrimoniales, este vocabulario de proteger el patrimonio, la historia, nace cuando empezamos a sacar el valor a la historia pasada de Chile, es muy nuevo hablar de patrimonio. Ellos se reúnen con las comunidades que defienden sus patrimonios desde Arica a Punta Arena, en los congresos veía que las comunidades estaban defendiendo apenas una muralla, que que para ellos tenía un significado histórico y por una muralla pararon la demolición y está ahí como un ser viviente que está contando una historia. Y nosotros tenemos esta sociedad y van a ser más de 128 años, que ahora se ubica en la primera población obrera que se construyó en Playa Ancha. Esta población se llamaba Población Promesa, lo descubrimos en las escrituras de esta propiedad, esta es la primera población obrera que se construye en Playa Ancha,  a la altura de 1920”.

Juanita y sus compañeras mantienen vivos sus anhelos de rescatar la historia de la institución, de hacer justicia a esas mujeres luchadoras y valientes que se rebelaron a tanta injusticia contra ellas, los proyectos no cesan, las actividades de rescate de la memoria las mantienen unidas y con entusiasmo, también el deseo de ayudarse mutuamente, deseo intacto que movió a Micaela Cáceres y sus compañeras hace más de un siglo a alzarse contra el orden vigente.

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